Para consultar el oráculo de las runas lo único que necesita es saber su fecha de nacimiento y su nombre, el primero, el que le pusieron al nacer, el que aparece en sus documentos legales, no el nombre que le pusieron después, ni un sobrenombre o apodo o alias sino su nombre original, el primero que escuchó por el que todos le llaman y conocen.
Las runas pueden consultarse o bien para hacer la exploración de la semana actual o para tratar de encontrar la respuesta a alguna pregunta específica que tenga en estos momentos. En ambos casos uno de los métodos más efectivos, seguros y fáciles de hacer es el lanzamiento o la tirada de las tres runas. Una vez que las haya obtenido interprete el significado y utilice su intuición para descifrar su mensaje oculto.
No es recomendable efectuar más de tres preguntas personales en una tirada porque esto obscurece su interpretación. Asimismo, como se trata de un antiguo oráculo su actitud no debe ser pasiva, sino activa. Cuando consultes las runas no lo hagas simplemente como un pasatiempo más.
Las Runas son símbolos, sellos simplificados que representan fuerzas cósmicas que atañen a cada individuo, independientemente de su sistema de creencias, y que se han utilizado no solo para saber lo que va a suceder. sino para comprender nuestros destinos en función del "Hado", de las corrientes cósmicas en que nos movemos y de los efectos que nuestros merecimientos y nuestros actos pueden tener en el futuro.
El adivino de las Runas no puede limitarse únicamente a seguir una simple técnica, sino que debe sumergirse en una actitud shamánica, sintonizando de un modo muy personal con sus significados y poderes para entender que su acción no se reduce a un acto meramente físico, sino que es más bien una conexión con el entramado de energías que entretejen eso que llamamos realidad. Es necesario comprender que las runas se aplican a la adivinación sólo en una forma menor porque sus posibilidades van mucho más allá, convirtiéndose en verdaderos instrumentos de magia, capaces de mover energías y fuerzas tan poderosas que pueden producir cambios inimaginables tanto en nuestro mundo interior como en el exterior. Se despliegan sucesos y acontecimientos trascendentales en nuestra vida.
Cuando hablamos de magia nos estamos refiriendo a un sistema complejo de ejercicios psicoespirituales destinados a modificar el campo de consciencia del operador. Cuando recurrimos a las runas se supone que se considera posible una transformación sutil de la realidad manipulando la energía sutil incluída en todo ser viviente y también en objetos inanimados. Que muchos de estos efectos puedan ser de naturaleza psicológica no disminuye en nada su impacto.